El Cuarto Contacto (The Four Kind)
La película se presenta desde el
principio como un filme documental. En 2009, Milla estaba en pleno apogeo
gracias a la saga Resident Evil (ya se había estrenado las primeras tres
entregas). Después de años interpretando a Alice, la guerrera badass, aquí
intentó un rol más dramático y vulnerable: una psicóloga viuda y madre de
familia. Fue uno de sus primeros intentos de salir del molde de acción pura,
aunque seguía llevando algo de esa intensidad física y emocional que la
caracteriza.
Mientras en Resident Evil
encarnaba a una heroína de acción, aquí demostró que también podía cargar con
un papel dramático y vulnerable, lo que ayudó a que la película se quedara grabada
en la memoria de muchos.
La propia Milla Jovovich aparece
en pantalla rompiendo la cuarta pared para advertir al espectador que
interpretará a la Dra. Abigail “Abbey” Tyler, y que la historia que veremos es
una mezcla de grabaciones reales y dramatizaciones de eventos ocurridos en
Nome, Alaska, en el año 2000.
En la remota ciudad de Nome, Alaska, la psicóloga Dra. Abbey Tyler (Milla Jovovich) intenta reconstruir su vida tras la misteriosa y violenta muerte de su esposo, Will, ocurrida mientras dormía a su lado. Quedó viuda con dos hijos: la adolescente Ashley y el pequeño Ronnie.
Despiertan a las 3:33 AM, aterrorizados y muchos mencionan haber visto un búho blanco que los
observa fijamente desde la ventana de su habitación.
Al principio, Abbey cree que se
trata de alucinaciones o estrés postraumático colectivo, pero decide
profundizar usando hipnosis regresiva.
A medida que avanza en las
sesiones de hipnosis (que son grabadas en video), los pacientes comienzan a
relatar, entre gritos y pánico extremo, experiencias aterradoras: figuras
humanoides que entran en sus casas, parálisis del sueño, luces brillantes y la
sensación de ser sacados a la fuerza de sus hogares. Algunos describen seres
que no son humanos y hablan en un idioma antiguo que parece sumerio.
Conforme Abbey profundiza en el
caso, los eventos se vuelven más personales. Ella misma comienza a experimentar
fenómenos extraños en su propia casa, y eventualmente decide someterse a
hipnosis para descubrir si también ella ha sido víctima de estos encuentros. Lo
que descubre pondrá en riesgo su cordura, su familia y su propia vida.
La película se basa de forma muy libre y controvertida en supuestos casos reales de abducciones en Nome, Alaska, y utiliza la clasificación de Encuentros Cercanos de J. Allen Hynek, donde el Cuarto Tipo corresponde directamente a la abducción.
Me atrevería a decir que
hasta cierto punto tenía cierto toque de real, que mucha gente y me incluyó en
la lista, empezó a divagar si lo que se veía en pantalla era real, alimentado
del morbo del tema de los OVNIS y el temor a lo desconocido...
Era una de esas cintas que aparecían constantemente en canales como Warner, TNT, Space o incluso en televisión local abierta, esa ambigüedad de saber si era verdad, fue precisamente lo que hizo que la película se quedara grabada en la mente de mucha gente, especialmente en aquellos que la vieron de niños o adolescentes o inclusive adultos por la televisión.
Programas como los de Daniel Mausan en México durante parte de los 80´s y 90´s (y equivalentes en otros países de Latinoamérica y EU) eran muy populares.
Mausan en esos años presentaba supuestos videos, testimonios, casos de abducciones y análisis “serios” de encuentros cercanos.
Muchas personas crecían viendo esto como algo que “podría
ser real”.
Jaime Maussan comenzó a
investigar el fenómeno OVNI de manera profesional en 1984 a través del programa
de televisión "60 Minutos", y consolidó su propio proyecto televisivo
temático con el lanzamiento de su programa Tercer Milenio, el cual empezó a
transmitirse en 1997.
No era solo una
película de terror, sino que era una película que se sentía como una extensión
de esos programas que veía uno los fines de semana.
Todo esto generaba que, al
terminar la película, mucha gente se quedara con esa duda incómoda: “¿Y si esto
está pasando de verdad en algún lugar?”
Hoy, con YouTube, TikTok y Netflix, el contenido OVNI y conspirativo está sobreexpuesto. Vemos 50 videos al día de supuestos OVNIS, abducciones o teorías, y eso ha diluido bastante el impacto.
En cambio, en 2009-2011 todavía había un cierto “misterio” y seriedad
alrededor del tema.
¿ESTA
BASADO EH HECHOS REALES?
En esas tomas se ve a una mujer visiblemente
demacrada, con ojeras pronunciadas, mirada perdida, voz quebrada y un aspecto
físico que transmite un profundo agotamiento emocional y mental.
Generaba una empatía inmediata y
una sensación de autenticidad. Ver a una mujer “real” (no a Milla Jovovich)
hablando con dificultad, claramente afectada y con secuelas visibles, hacía que
el espectador pensara:
“Esto no puede ser actuado… esta
mujer realmente vivió algo horrible.”
A eso súmenle la exposición a los brotes psicóticos de los pacientes en el filme, a pesar de que las escenas no muestran escenas explícitas, presuntas pistas de que algo malo estaba ocurriendo; especialmente en las grabaciones “reales”, hay distorsiones visuales, estática, interferencias y saltos en el video.
Esto refuerza la idea de que
algo sobrenatural está interfiriendo con la tecnología y con la realidad misma.
La voz de ultratumba es también uno de los puntos más recordados y aterradores. Durante las sesiones de hipnosis (sobre todo en la segunda mitad de la película), se escucha una voz grave, distorsionada y demoníaca hablando en supuesto sumerio antiguo.
Esa voz es particularmente
impactante después del secuestro de la hija de Abbey. Suena inhumana, autoritaria
y malévola. Muchas personas coinciden en que esa voz es de lo más escalofriante
de toda la cinta.
Mientras aparecen los créditos, se siguen escuchando audios reales (supuestamente) de reportes de avistamientos, llamadas a la policía y testimonios relacionados con los casos de Nome.
No hay música dramática ni
cierre hollywoodense. Solo voces, estática y más reportes… lo que deja al
espectador con una sensación de que “la historia no ha terminado”.
Por eso mucha gente salió de la
película (o apagó la televisión) con una sensación rara: no era solo miedo a
los extraterrestres, sino miedo a no saber, a que algo así pudiera estar
pasando sin que nos enteremos.
En 2009 todavía estábamos en una
época de transición. Aunque internet ya existía, no era el hábito automático
que tenemos hoy de “dudar de todo y chequearlo inmediatamente en Internet”. La
mayoría de la gente todavía veía una película, especialmente una que se vendía
como “basada en hechos reales”, y la procesaba con la mente más abierta y
vulnerable.
La supuesta Dra. Abigail Tyler nunca existió. La mujer demacrada que aparece en las entrevistas “reales” es en realidad la actriz británica Charlotte Milchard, maquillada y dirigida para parecer traumatizada.
Todas las grabaciones en blanco y negro, las sesiones de
hipnosis y el material supuestamente “real” que se muestra en pantalla dividida
fueron actuados y fabricados específicamente para la película.
El estudio Universal Pictures
llevó el engaño demasiado lejos. Crearon artículos periodísticos falsos
atribuidos a medios reales de Alaska y los usaron en la campaña de marketing.
Esto generó tal molestia entre la prensa local y las familias de desaparecidos
que Universal terminó pagando una indemnización y tuvo que retirar el material
engañoso.
En resumen, El Cuarto Contacto es
un claro ejemplo de marketing engañoso que aprovechó el morbo colectivo por las
abducciones y el miedo a lo desconocido. Lo que en su momento se sintió como
algo prohibido y perturbadoramente real, no era más que una hábil ficción
cinematográfica bien ejecutada, pero completamente falsa.
Este tipo de cine pseudo-documental no era nuevo, pues El Cuarto Contacto se sumó a una tradición ya consolidada de películas de terror que jugaron con la idea de presentar su contenido como material real.
Diecinueve años después llegó El
Proyecto de la Bruja de Blair (1999), que revolucionó el género. Gracias a un
brillante marketing viral y a que internet todavía era muy precario, millones
de personas creyeron que las cintas eran metrajes reales encontrados en el
bosque. La película costó solo 60 mil dólares y recaudó más de 248 millones en
todo el mundo.
Aunque ya existía más internet que en 1999, todavía no había la cultura
actual de verificación inmediata.
Estas tres películas representan
los ejemplos más importantes de cómo el terror ha utilizado el engaño y la
ambigüedad entre ficción y realidad para generar un impacto mucho mayor en el
público.
Además de que estas cintas recaudaron mucho dinero usando muy pocos recursos aprovechando la manipulación y el morbo, por lo que el Cuarto Contacto no solo repite el truco, sino que incluso en cierta manera lo perfecciona al agregar supuestas capas de realidad documentada entre las entrevistas, audio, etc.
Con un toque de credibilidad
científica que al menos en su momento, fue imperceptible para mucho público que
lo que estaba viendo en pantalla era en realidad un montaje.
Otro aspecto destacable de El
Cuarto Contacto es su excelente desempeño en el mercado doméstico. A pesar de
no ser un fenómeno de taquilla masivo en cines, la película vendió muy bien en
formato físico, especialmente en DVD. Solo en Estados Unidos generó más de 9.6 millones
de dólares en ventas de DVD, cifra que subió a más de 10.6 millones si se
incluye el Blu-ray.
Como resultado, El Cuarto
Contacto se convirtió en una película relativamente fácil de encontrar todavía
hoy en tiendas de segunda mano, mercados de pulgas, plataformas como
Mercadolibre, Amazon (sección usados) y colecciones particulares.
No es raro ver ejemplares de DVD
en buen estado a precios accesibles, lo que demuestra que tuvo una distribución
amplia y que mantuvo cierta popularidad con el paso del tiempo.
Este “estirón” en el mercado
doméstico consolidó su estatus como una cinta de culto menor dentro del género
de terror paranormal y pseudo-documental.
A pesar de ser completamente falsa y de haber usado un marketing engañoso, El Cuarto Contacto merece crédito por su habilidad para manipular al espectador.
Logró generar auténtica duda y miedo en su época, tocando uno de los grandes interrogantes humanos: ¿estamos realmente solos en el universo?, así como el temor a lo desconocido, dado que el tema de los OVNIS es algo que sigue siendo muy ambiguo y especulativo. Ese germen de duda, esa incómoda ambigüedad, es quizá lo único que realmente permanece de la cinta.

















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