FREDDY VS JASON (Película)
Aquel afamado proyecto de Freddy vs Jason que había iniciado como un rumor que se confirmaría al final de la película Jason Goes to Hell en 1993, y que aparentemente se había perdido en laberintos legales a finales de 1997, no solo llegaría a las salas cinematográficas del mundo entero, sino que sería un éxito que superaría por mucho las ganancias de sus antecesoras y las expectativas de sus realizadoras.
El reparto en este tipo de
películas solo sirve de entretenimiento, ya que los actores son las pobres
víctimas a las que el público quiere oír gritar y llorar mientras tratan inútilmente
de escapar del asesino que los persigue en turno.
Si uno de ellos logra detenerlos
no importa, pues uno ya sabe que regresarán más fuertes y sanguinarios para
otra película que promete ser más entretenida.
Historia:
Freddy Krueger ha perdido casi todo su poder. Los habitantes de Springwood han logrado que la gente olvide su existencia y administran fármacos a los jóvenes para evitar que sueñen, dejando al asesino de Elm Street debilitado e incapaz de atacar. Desesperado por recuperar el miedo que le da fuerza, Freddy decide usar a otro asesino legendario: Jason Voorhees.
Es por ello que Freddy decide resucitar al asesino del campamento Crystal Lake, apareciéndose en sueños como la madre de Jason, Pamela Voorhees, Freddy lo manipula para que regrese a la vida y comience una matanza en Springwood.
La idea es que los asesinatos
generen pánico y la gente vuelva a recordar y temer a Freddy, permitiéndole recuperar
su poder.
Desafortunadamente para Freddy, Jason es un demonio que no puede controlarse, por lo que se sale de control y se pone en su contra.
Mientras un grupo de adolescentes (entre ellos Lori, Will
y Kia) intenta sobrevivir y descubrir la verdad, la rivalidad entre ambos
monstruos estalla.
La confrontación se traslada
entre el mundo de los sueños y la realidad, culminando en una brutal batalla
final en el Campamento Crystal Lake, donde Freddy y Jason se enfrentan
directamente para decidir quién es el verdadero rey del terror.
Esta decisión fue la que hizo que
el director Ronny Yu aceptará a trabajar en el filme, el hecho de que tanto
Freddy como Jason se hicieron de un culto entre los cinéfilos del mundo entero
a pesar de todos los altibajos que tuvieron sus respectivas franquicias, han
dado lugar a que pese al paso del tiempo se sigan haciendo productos sobre
ellos, e incluso ambos asistieron como invitados especiales en la saga de
Mortal Kombat desarrollado por Netherrealm (Freddy Krueguer en MK9 y Jason Vorhees en
MKX).
New Line Cinema
terminó adquiriendo los derechos de Jason a principios de los 90´s, y el filme
se fue cocinando durante años hasta que finalmente se concretó.
Si bien es inevitable pensar que
esto podría interpretarse a raíz del otro crossover de Alien vs. Predator
también llevaba mucho tiempo en desarrollo (había un guion especulativo desde
principios de los 90´s), pero se estrenó después en 2004, mientras que Freddy
vs Jason había llegado un año antes en 2003.
En todo caso, ambos crossovers
formaban parte de una tendencia de la época de enfrentar monstruos icónicos,
pero Freddy vs. Jason no se hizo como respuesta al éxito de AvP, sino que fue
un proyecto independiente que se gestó mucho antes y llegó primero a los cines.
Hubo un evento promocional muy
famoso el 15 de julio de 2003 en el Bally’s de Las Vegas, un mes antes del
estreno. Lo organizaron como si fuera el pesaje y la conferencia de prensa
previa a una pelea de boxeo o de pago por evento.
En ese evento participaron:
-Ken Kirzinger como Jason
Voorhees (el actor que interpretó a Jason en Freddy vs. Jason; no fue Kane
Hodder, quien lo había interpretado en varias películas anteriores).
El evento se desarrolló con
presentador estilo Michael Buffer, pesaje oficial (Freddy alrededor de 80 kg y
Jason con 125 kg), fue una de las promociones más recordadas y divertidas de la
época.
En ese pesaje/promocional de Las Vegas, Robert Englund se robó el show por completo.
Mientras Ken Kirzinger se
mantenía en silencio total y estático como el Jason de la película, Englund
estaba en su salsa: haciendo de las suyas con el humor negro, sarcástico y
burlón característico de Freddy.
Se mofaba de Jason llamándolo
“mama’s boy”, “tonto”, “lento” y “sin estilo”, improvisaba respuestas cortantes
y jugaba con el público y los periodistas exactamente como lo haría el
personaje en pantalla.
Era evidente que Englund disfrutaba enormemente el momento y dominaba la puesta en escena. Ese contraste entre el Freddy hablador y provocador y el Jason mudo y amenazante funcionó perfectamente tanto en el evento promocional como en la propia película.
Fue la película más taquillera de la saga Friday the 13th
hasta ese momento y una de las más altas de la franquicia de A Nightmare on Elm
Street. A pesar de las críticas mixtas/negativas, el público respondió muy
bien. Se considera un éxito rentable.
Si bien se asume que hubo
problemas ligados a temas de copyright, no fue el único problema, sino una
combinación de derechos enredados, la decisión de reiniciar ambas sagas por
separado, el fracaso del proyecto con Ash y la falta de voluntad de los
estudios para volver a coordinar un crossover tan complejo.
A diferencia de Alien vs.
Predator (que estaba bajo un mismo paraguas de estudio de forma más clara),
aquí las complicaciones legales y creativas terminaron matando cualquier potencial secuela.
No es la opción más “seria” o atmosférica del género (si
buscas algo más inquietante hay mejores alternativas), pero como película de
Halloween para pasar un buen rato, reírse con el humor negro de Freddy y
disfrutar de la pelea final, cumple perfectamente.
Esto da como resultado una película que a simple vista puede parecer intrascendental en la cinematografía mundial, fue todo un evento generacional que solo puede compararse con la Muerte de Superman, el final de la serie Friends, los crossovers de Capcom vs SNK o el concierto unplugger que grabó KISS para el extinto canal MTV.










Comentarios
Publicar un comentario