Rotten Tomatoes si es un fraude
Rotten Tomatoes es uno de los sitios web más influyentes del mundo del cine y la televisión, fue fundado en 1998 por tres amigos y excompañeros de la Universidad de California en Berkeley:
-Senh Duong (el creador de la
idea)
-Patrick Lee
-Stephen Wang
Empezó a recopilar reseñas de periódicos y revistas
manualmente y se dio cuenta de que sería útil tener un sitio donde la gente
pudiera ver de un vistazo qué opinaban los críticos de cada película.
Lanzó el sitio el 18 de agosto de 1998 como un proyecto secundario mientras trabajaban en su empresa de diseño web llamada Design Reactor.
La primera película que apareció en el sitio fue
Your Friends & Neighbors. Al principio era muy simple (páginas estáticas en
HTML), pero rápidamente ganó popularidad gracias a menciones en Yahoo, USA
Today y Netscape. Con el tiempo se convirtió en el negocio principal del trío.
En 2004 lo vendieron a IGN Entertainment, y posteriormente pasó por varias manos hasta ser propiedad de Fandango (parte de NBCUniversal y Warner Bros Discovery).
¿Qué es Rotten Tomatoes y cómo
funciona el Tomatómetro?
Rotten Tomatoes es un agregado
de reseñas. No escribe sus propias críticas, sino que recopila las opiniones de
cientos de críticos profesionales aprobados (de periódicos, revistas, sitios
web, blogs y podcasts) y las resume en un porcentaje fácil de entender.
Un equipo de curadores reúne
reseñas de críticos aprobados por Rotten Tomatoes. Cada reseña se clasifica de
forma binaria: Fresh (positiva / tomate rojo) o Rotten (negativa / mancha
verde)
Cálculo del porcentaje
El Tomatómetro es simplemente el
porcentaje de reseñas positivas.
Ejemplo: Si una película tiene 80 reseñas y 64 son positivas → 80% Fresh.
Umbrales principales: 60% o más →
Fresh (tomate rojo fresco)
Menos del 60% → Rotten (tomate
aplastado verde)
Certified Fresh (Certificado
Fresco)
Es una distinción especial que se otorga cuando una película o serie cumple requisitos más altos:75% o más en el Tomatómetro. Así es como funciona el sistema de calificaciones en esta página.
Un número mínimo de reseñas
(normalmente 40 o 80 según si es estreno limitado o amplio).
Al menos 5 reseñas de “Top
Critics”. Además del Tomatómetro de críticos, el sitio también tiene el
Popcornmeter (antes Audience Score), que refleja la opinión del público general
registrado en la página.
Con el tiempo, gracias a su utilidad y a la forma clara de resumir el consenso crítico, fue creciendo hasta convertirse en el referente mundial que es hoy.
Pasó de ser un sitio casi
casero a una plataforma influyente que afecta el marketing de las películas y
la percepción del público.
Rotten Tomatoes no tardó años en hacerse conocido.
Empezó a ganar notoriedad casi de inmediato (finales de 1998)
gracias a menciones en grandes portales de la época, y se consolidó como
referente a lo largo de los primeros años 2000.
-El sistema binario
(Fresh/Rotten) se consideraba demasiado simplista y sin matices.
-Se criticaba su enorme
influencia en la taquilla (muchos estudios y directores lo señalaban como
perjudicial para películas comerciales).
-Aparecieron casos de posible
manipulación de puntuaciones y la facilidad para hacer Review Bombing (ataques
coordinados de valoraciones negativas).
En 2017, por ejemplo, varios
productores y directores de Hollywood atacaron abiertamente al sitio,
culpándolo de hundir películas.
Fue a partir de 2016-2017, que empezó a aflorar las
acusaciones de sesgo ideológico se volvieron mucho más frecuentes y visibles,
especialmente en redes:
A partir de ahí, cada vez que una
película o serie con elenco diverso, temas de identidad o mensajes progresistas
recibía buena nota de críticos y mala del público (o viceversa), el sitio ya
estaba empezando a ser acusado de querer favorecer a la “agenda woke”.
Por lo que, a raíz de eso, una parte importante del público lo consultaba con escepticismo, especialmente cuando hay gran diferencia entre la nota de críticos y la de audiencia.
Mucho se dice que series de
Marvel como She Hulk, Miss Marvel, Echo, The Marvels, Ironheart tuvieron buenas
notas a pesar de ser producciones muy repudiadas por el público, sobre todo,
cuando se empezó a criticar a Marvel Studios tras su bajada de calidad posterior
a las fases 4 y 5 del UCM, posterior a la finalización de Avengers: Endgame que
fue su punto más alto en temas de recaudación de taquilla.
En comparación, a lo que se vio
antes, durante las Fases 1-3 (especialmente la Fase 3 que culmina en Endgame),
las notas de críticos y audiencia solían estar mucho más alineadas.
Incluso los presuntos críticos le dieron mejor valoración que la película de Michael...
Algo que se le criticó que aborda
temas tan sensibles (narcotráfico, trata de personas, madres buscadoras de
desaparecidos) con un tono de musical/ópera que muchos percibieron como
trivializante o estereotipado, casi como si convirtiera una tragedia real en
espectáculo.
La cinta está protagonizada por
Karla Sofía Gascón (actor trans español) como un capo del narco que
transiciona. Parte de la industria y de los críticos valoraron positivamente el
hecho de que una actriz trans liderara un proyecto de esta envergadura y
recibiera nominaciones históricas.
Sin embargo, no todo el colectivo
LGBTQ+ la defendió. Organizaciones como GLAAD la describieron como una
representación “profundamente retrógrada” de una mujer trans, criticando
estereotipos (la transición ligada a redención moral, momentos de violencia
donde “vuelve” a un registro masculino, etc.).
Algunos empezaron a hacer supuestas
sospechas de complot, no es algo que haya una confirmación oficial, pero si se
puede apreciar que Rotten Tomatoes cada vez que sacaba a relucir sus notas,
estaba empezando a generar sospechas.
En los últimos años se ha notado
una desconexión cada vez más frecuente entre lo que premian o valoran muchos
críticos y lo que disfruta el público masivo, especialmente en películas de
entretenimiento puro, franchises o adaptaciones de videojuegos/animación
familiar que no cargan mensajes sociales explícitos.
Algunas personas interpretan esto
como un sesgo ideológico (“si no tiene agenda, la castigan”). Casos como las películas de Mario alimentan las sospechas porque el contraste es muy
grande y se repite. Lo que sí se puede afirmar es que Rotten Tomatoes (y la
crítica en general) ha perdido parte de su autoridad ante amplios sectores del
público precisamente por estas brechas repetidas.
Es un filme francés dirigido por Maïmouna Doucouré que cuenta la historia de Amy, una niña de 11 años de origen senegalés en París, atrapada entre la educación religiosa conservadora de su familia y la influencia de las redes sociales y la cultura pop hipersexualizada.
Se une a un grupo de baile (“Cuties”) y empieza a imitar
danzas provocativas que ve en internet.
La directora y muchos defensores
sostienen que la película es una crítica a la sexualización prematura de las
niñas por parte de la sociedad, las redes y la industria del entretenimiento.
Muchos consideran que Cuties generó un rechazo aún más visceral y transversal que Emilia Pérez. Mientras que en Emilia Pérez las críticas se centraban en inautenticidad cultural, estereotipos y tono, en Cuties el núcleo del rechazo fue la percepción de explotación de menores reales en pantalla.
Para amplios sectores del público, cruzó una
línea ética que no se podía justificar con “intención artística” o “crítica
social”.
Fue uno de esos momentos en los
que más se puso en duda la fiabilidad y el criterio moral de Rotten Tomatoes y
de cierta crítica especializada.
Lo que se confirmó con el caso
Ophelia, la verdad es que cuando se hizo esa nota pública, a muchos no les
sorprendió la noticia, solo se confirmaba lo que en su momento ya se sospechaba
desde un buen tiempo, y pues desde entonces, la fiabilidad de Rotten Tomatoes
empezó a irse por los suelos, al menos ya mucha gente que está medianamente
enterada de estos temas, no ve las calificaciones de dicha página con buenos
ojos.
https://www.ecartelera.com/noticias/empresa-acusada-pagar-criticos-reviews-positivas-rotten-74643/
Según el reportaje, la firma no
solo pagaba por reseñas positivas, sino que en algunos casos sugería publicar
las críticas negativas en blogs pequeños que Rotten Tomatoes no rastrea, para
que no afectaran el Tomatómetro.
Rotten Tomatoes respondió en su momento, diciendo que no tolera la manipulación, eliminó algunas reseñas sospechosas y
advirtió a los involucrados. Sin embargo, para muchos el daño ya estaba hecho.
Desde entonces, mucha gente medianamente informada dejó de tomar las puntuaciones de Rotten Tomatoes como una referencia seria o fiable, especialmente cuando hay gran diferencia con la nota de audiencia o cuando se trata de películas con fuerte carga ideológica o de campaña de premios.
Por eso es que la desconfianza hacia Rotten Tomatoes está bien fundamentada, ya que hay bases sólidas para no fiarse completamente de las reseñas y calificaciones que muestran, ya que, si ha presentado sesgos en sus notas, son al menos, en el mínimo de los casos, bastante cuestionable y ya no si nos vamos a los extremos, no se les puede creer ni el padre nuestro.
El sitio perdió buena parte de la credibilidad que tuvo en sus mejores años, y eso es consecuencia directa de los problemas que ha acumulado.
Por eso mucha gente prefiera a
acudir a Youtubers independientes de confianza que hacen sus análisis, que, a
especializados en la crítica, ya que, aunque puede haber choques de opinión, al
no estar afiliados a compañías o intereses en común, por los menos sus
revisiones llegan a ser más transparentes de lo que Rotten Tomatoes podría
presumir.
Para mucha gente que ya está al
tanto de los problemas de Rotten Tomatoes (los casos de manipulación, las
brechas sistemáticas, las sospechas de sesgo, etc.), usar sus puntuaciones como
argumento serio en redes suele generar una reacción negativa inmediata.
Por eso, aunque suene prejuicioso, no es recomendable usarla como fuente principal o autoridad si uno quiere evitarse dolores de cabeza innecesarios en redes.
Quienes aún lo hacen
suelen ser personas que no están tan metidas en estas discusiones, o que simplemente
no les importa la veracidad de las fuentes con tal de tener un respaldo que les
dé la razón.
Si alguien decide seguir
citándola, tiene que asumir el riesgo de que le caigan encima sin filtro –si quieren
hacerlo, háganlo bajo su propio riesgo-, pues en esos entornos no suelen medir
las palabras.
Rotten Tomatoes dejó de ser una referencia fiable para una parte importante del público. Lo que empezó como un sitio útil y relativamente modesto terminó acumulando demasiados problemas:
Un sistema binario demasiado simplista, brechas cada vez más grandes entre críticos y audiencia, sospechas de sesgo ideológico y, sobre todo, casos documentados de manipulación (como el de Ophelia).Hoy en día, para mucha gente medianamente informada, sus puntuaciones ya no se toman como una verdad objetiva, sino como un dato más al que hay que mirar con desconfianza.
Por eso es recomendable, preferir reseñas de YouTubers independientes o formarse un criterio propio se ha convertido en una reacción lógica frente a un sistema que perdió buena parte de su credibilidad.
Usar Rotten Tomatoes como
autoridad principal ya no es recomendable si uno quiere evitarse
cuestionamientos (y en redes, a veces ataques bastante duros). La desconfianza
no es paranoia: tiene bases reales.




















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